Las ciudades están llenas de estímulos sonoros: tráfico, cláxones, sirenas y obras. Aprender a gestionar estos ruidos es clave para la tranquilidad del perro.
Sensibilidad auditiva del perro
El oído del perro es sumamente sensible. Ruidos que para nosotros pasan desapercibidos pueden resultar molestos o incluso dolorosos para ellos, activando su instinto de huida.
Pautas para la desensibilización
Expón a tu perro a los sonidos de forma progresiva, a una distancia donde se sienta seguro, asociándolos con estímulos positivos (comida o juego) para cambiar su percepción emocional.