La reactividad en los perros es uno de los temas que más preocupan a las familias. Ver a nuestro perro ladrar o abalanzarse en la correa ante estímulos comunes puede ser estresante y frustrante.
¿Qué es realmente la reactividad?
La reactividad no es agresividad sin sentido. Es una respuesta emocional exagerada frente a un estímulo específico (perros, personas, bicis, ruidos) provocada generalmente por el miedo, la inseguridad o la frustración.
Miedo vs. Frustración
Es fundamental diferenciar la causa emocional para aplicar el tratamiento correcto:
- Por Miedo: El perro intenta alejarse o ahuyentar al estímulo para sentirse seguro. Suele manifestar señales de evitación previas.
- Por Frustración: El perro desea acercarse al estímulo (por ejemplo, para saludar a otro perro) pero la barrera física de la correa se lo impide, generando frustración acumulada.
¿Cómo actuar ante estas situaciones?
El primer paso es evitar la confrontación directa. Aumenta la distancia de seguridad con el estímulo y premia la atención y la calma. Nunca castigues la reacción, ya que esto aumentará la asociación negativa del perro.